lunes, abril 16, 2007

La película del mes: La vida privada de Sherlock Holmes.

Para Billy Wilder esta tendría que haber sido una de esas películas de época de larga duración, que obligan a hacer un descanso en medio de la proyección, tendría que haber sido su Barry Lindon o su Lawrence de Arabia, pero la productora decidió no llevar a fin el proyecto y mutiló el trabajo cortando escenas de la película final, hoy, desgraciadamente inencontrables pues sólo se han podido hallar el sonido de algunas o las imágenes de otras.
Película maldita, quizás, pero injustamente olvidada, es cierto que la intención primera de Wilder, descubrir de una forma psicológica por qué Holmes es el misógino adepto al opio que es, no puede ser llevada a cabo y el detective vuelve a quedar como una caja misteriosa aún por abrir, pero, a cambio, tenemos un misterio curioso, unas buenas interpretaciones, algunas pinceladas del humor típico de Billy Wilder e I.A.L Diamond, la mejor fotografía- o al menos la más bonita- de una película de Wilder, el juego típico de identidades en sus películas y la sensación amarga de que Holmes no volverá a ser el mismo después de este caso.
La Cita:
Watson: Holmes, no quisiera ser indiscreto, pero ¿Ha tenido usted relaciones con alguna... mujer?
Holmes: Querido Watson, la respuesta es sí... está siendo usted indiscreto.

jueves, abril 12, 2007

El baile del Gordo y el Flaco

Escena de una de las mejores películas de Laurel y Hardy, y, además, la preferida de la pareja, En el Oeste (Way Out West, 1937).

Puede ser que el Gordo y el Flaco, como personajes, fueran dos tontos, como muchas veces los definió el productor Hal Roach o ellos mismos, pero la caracterización nunca fue tan simple. En esta escena, por ejemplo, se convierten en algo más, son los pequeños duendes, geniecillos infantiles e imposibles, que disfrutan del arte (en este caso la música de los cow-boys) y lo exteriorizan de una forma que no nos está permitida al resto de los mortales, superando cualquier sentido del ridículo, simplemente por la única razón de que les apetece, Laurel y Hardy nos regalan la sensación de que están por encima de recatos y complejos, haciéndonos complices pasivos de su propio placer inocente.

¡Qué bueno sería bailar en un pueblo del far-west, aunque se note que es una tela con una película de fondo!

martes, abril 10, 2007

Un año y Carpanta

Tuvo que pasar un año, desde el primer 10 de abril que este blog echara a andar con más ilusión que otra cosa, y con la ayuda de muchos amigos que intentaron que no se perdiera esa ilusión (es de bien nacido agradecerselo a los burgos, a gordito, a javi, a tico, a chespiro, a cleo, a helkett y a yoyo que pasó en forma anónima pero pasó que es lo importante, también a los que pasaron y no dijeron nada o dijeron sólo un poco porque también animan)
Empezó este blog con Carpanta; tenía que hacerlo, uno de esos payasos camuflados que animaron a este tipo que escribe esto, a dedicarse, peor o mejor, a esa cosa de hacer reir a la gente.
Pensaba el otro día, como Carpanta sería casi impensable en una revista infantil-juvenil de ahora, seguro que igual de imposible que la mayoría de personajes de esa generación Bruguera; con Carpanta, Escobar creó un personaje que hacía reir pero que recordaba que las personas sufren y pasan hambre, ahora Carpanta sería una cosa rara, como un oasis de amarga risa en un desierto de buenrollismo...
El primer Carpanta tenía ideas políticas, seguro, pero las callaba porque tenía hambre, eso se ve en el primer sombrero que lleva que es como de labriego, que parece que lo ha robado, porque ya se sabe que "los rojos no llevaban sombrero" y él tiene que disimularlo.
El primer Carpanta, ya con su sombrero de siempre, es un vagabundo poeta que le dice a un zulú que le va a comer "anochecido señor" y cuenta que "su memoria flaquea, lo mismo que flaquea Stan Laurel al lado de Oliver Hardy".

El Carpanta que yo conocí de niño es el posterior, más tranquilo, un Carpanta que quiere ser burgués y que vive debajo de un puente que él llama Villa Carpanta, y en el que Escobar monta sainetes con Carpanta, Protasio y una vecina que no para de hacerle paellas a Carpanta porque lo ama. Pero éste nunca probará bocado, claro, porque es su sino.
Y a Escobar yo lo recuerdo haciéndose una entrevista en un restaurante que se llamaba precisamente Carpanta.
Tremendo Escobar y tremendo Carpanta.
(La imagen del Carpanta de Escobar está sacada del blog de Lady Filstrup, of course)

viernes, marzo 30, 2007

Más publicidad (Absolut Harpo)

Cuando toco la bocina por Vodka, Espero Smirnoff.
Publicidad del Vodka Smirnoff, de los años sesenta, imagino; al final de su carrera Harpo tuvo mucho éxito como actor para anuncios, también apareció en muchos especiales de televisión como invitado, entre otras cosas, son muy famosos sus anuncios televisivos de cerveza para la empresa Labbatt, hechos siguiendo su peculiar estilo visual y surrealista.
Absolut Harpo!
Honk, Honk!

martes, marzo 27, 2007

Fernando y Norte


Fernando Garcín es un señor que escribe poesías y canta.

Norte es un señor igual que Fernando pero que además tiene una nariz roja.

Yo he tenido la suerte de conocer a los dos en dos cursos de clown.

La frase para describir dónde estaba su nariz dicha por Norte: "Yo sé que entre mi culo y Dios hay algo" es de lo más sabio que le he oído decir nunca a un payaso...

Ahora a Fernando o a Norte le han sacado una antología de canciones en un CD y han publicado la noticia en el periódico El País.

Pues eso, enhorabuena Fernando o Norte, o, no sé... ¿Cuál de los dos era? Hace tiempo que no miro mi brújula.

lunes, marzo 26, 2007

La familía Pompoff Thedy

La familía Pompoff Thedy son primos de nuestros payasos de la tele, los Fofó, Gabi y Miliki de toda la vida...
Esta es una grabación de una actuación en el Hollywood Palace, el programa del presentador y comentarista artístico Edd Sullivan, el mismo programa que llevó por primera vez a los Beatles a América y en el que aparecieron juntos nuestra niña cantante Marisol y ¡Harpo Marx!

No he podido descubrir mucho de los Pompoff Thedy, más que nada porque en todas las páginas web que he mirado se hacen un lío tremendo de nombres y familiares, lógico son tres generaciones de payasos, así que no sé como se llama ese contraclown de peluquín giratorio que a mí personalmente me hace mucha gracia... Sí sé que el Augusto, el chiquitín que parece una mezcla de los ya nombrados Fofó y Harpo, es Jose María Aragón Hipkins que empezó llamándose Nabucodonosorcito, y aquí, por eso de la sonoridad extranjera, se llama Pepe

¡Disfruten de este clásico del payaseo tan bien ejecutado!

Dos ratas por el precio de una

Sí, la rata que hace el señor Bertotti en la obra El soldadito de plomo de la compañía Nebel Clown y la rata propiamente dicha que él mismo lleva en la mano...
El gesto, tan teatral, viene del homenaje-parodia que se hace en la obra a un famoso actor del método, a ver si adivinan ustedes por sí mismos.
Para ver más fotos de la obra clikeen aquí, si son valientes...
Para ver la obra, es en la Sala La Columna de Puerto de Sagunto (Valencia) c//Teodoro Llorente 163
Dentro de nada otra entradita que ya tengo barruntada, a ver si hay suerte y todo entra en el mismo día a pares.
Un abrazo!